La propiedad horizontal en Colombia atraviesa un momento de inflexión. Con más del 50% de la población viviendo en conjuntos residenciales, la gestión de la información se ha convertido en un factor determinante, para lograr que las administraciones sean más transparentes.
El sector enfrenta un desafío estructural: la fragmentación de la información. En muchas copropiedades, los datos se encuentran dispersos entre distintos actores –administrador, contador, guarda de seguridad y consejo–, cada uno con sus propios registros y formatos. Esta falta de integración dificulta consolidar la información y tener una visión completa de la gestión, generando ineficiencias operativas y afectando la con fianza entre los copropietarios.
“La centralización de datos facilita la trazabilidad y reduce las dudas que generan desconfianza entre copropietarios”.
El concepto de Big Data cobra relevancia, cuando consideramos que los primeros conjuntos residenciales del país tienen más de 30 años de historia. Estamos ha blando de décadas de información acumulada que, bien analizada, permite tomar decisiones estratégicas fundamentadas: ¿Cómo impactan las variables económicas en el presupuesto? ¿Qué gastos pue den optimizarse? ¿Cómo anticipar decisiones a partir de datos históricos? Deja de ser un ejercicio intuitivo y pasa a basarse en datos.
La resistencia al cambio suele estar asociada a la idea de que la tecnología reemplazará a los administradores. Sin embargo, en la práctica ocurre lo contrario: permite automatizar tareas operativas y liberar tiempo para funciones estratégicas, como la planeación, el control y la atención a los residentes. En épocas de asamblea y cambios de administración, exponen las debilidades de los sistemas fragmentados. Cuando la información no está centralizada ni pertenece a la copropiedad, los procesos de empalme se vuelven complejos: datos incompletos, documentos dispersos y pérdida de continuidad en la gestión.
Hoy, la tecnología ofrece una solución integral. Los sistemas centralizados en la nube permiten unificar contabilidad, citofonía, administración, asambleas, control de presupuestos y mantenimientos en una sola plataforma. Esto no solo facilita el acceso a información clara y trazable, sino que también reduce las zonas grises que suelen gene rar conflictos entre vecinos. En un entorno cada vez más exigente, gestionar adecuadamente los datos, se vuelve una condición necesaria para lograr administraciones más eficientes, transparentes y sostenibles en el tiempo.