Después de más de siete décadas de Propiedad Horizontal en el país, es necesario y obligatorio que sigamos rompiendo paradigmas y tabús, que se presentan carentes de estructura y de argumentos. Hoy trataremos lo relacionado con “auditorías”, partiendo de la afirmación categórica de que la auditoria contable y la auditoria financiera, no son las únicas existentes y en muchos casos, no son las que requiere una P.H.
La clasificación o categoría, al hablar o introducir al hermoso mundo de las auditorias, es mucho más amplia y con alcances diferentes, que cubren los aspectos de una organización, de lo cual no se escapan los inmuebles sometidos al régimen de propie dad horizontal; es fundamental informar e indagar frente al alcance de la auditoría, aquello que se busca y a dónde se pretende llegar.
En la búsqueda “infalible por la verdad”, característica que invadió el sector de la P.H, se debe entender que necesitamos conocer cómo estamos frente al cumplimiento normativo, cómo estamos hablando de procesos, cómo estamos operativamente o cómo está nuestro recurso humano; aspectos de los cuales existen auditorías y que son completamente diferentes comparativamente a las contables y financieras, teniendo en cuenta alcance, recursos, equipo idóneo a requerir, resultados a presentar e incluso, los requisitos de cono cimiento y formación de quien puede auditar.
No cualquier auditor es integral o tiene formación amplia en auditorías y es hora de que las comunidades sean ilustradas e informadas sobre este proceso, que además de sistemático, permite revisar a fondo y establecer no conformidades, incumplimientos y vacíos; además de ser claro, que no cualquiera puede auditar y mucho menos realizar auditorías en diferentes ámbitos o campos; rompiendo así este maligno paradigma que invadió la P.H, por desinformación, desconocimiento, falta de preparación o posible manipulación informativa.
La Propiedad Horizontal debe ser cada día más consciente de la importancia de conocer en tiempo real, cómo estamos y cómo vamos, contrastar con el direccionamiento y la planeación estratégica, aspectos esenciales que no se limitan a la pirámide o en generar la simple escritura del proceso; debemos llevarlo real mente al contexto de alta gerencia y para ello debemos cambiar por completo tan equívoca concepción, elevando de esta forma la calidad de nuestros administradores, quienes en muchos casos ignoran cuál es su papel, su responsabilidad frente a ella e incluso cómo defenderse si se realiza de forma equivocada.
Es pero poder avanzar y solventar dudas e interrogantes, que tengan sobre este apasionante campo y poder extender la información sobre las clases de auditoría, partiendo del conocimiento, preparación y formación certificada, como acreditada.