La gestión de la propiedad horizontal atraviesa hoy un escenario de presión creciente. El aumento sostenido de los costos, en particular de aquellos asociados a servicios regulados, obliga a repensar cómo se analizan los presupuestos y con qué información se toman las decisiones. El incremento del Salario Mínimo Legal Mensual Vigente tiene un impacto directo en las finanzas de las copropiedades. Este ajuste incide especialmente en rubros intensivos en mano de obra, como la vigilancia y el aseo, que en una propiedad horizontal promedio pueden representar cerca del 60 % del presupuesto total.
Se trata, además, de gastos que no son discrecionales. La vigilancia privada es un servicio regulado por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, con tarifas mínimas obligatorias y una estructura de costos definida. Esto significa que las variaciones presupuestales no responden únicamente a decisiones internas, sino a un marco normativo que condiciona la operación. A este contexto económico se suma una realidad social compleja; los datos oficiales del DANE muestran que una parte importante de la población en Colombia, manifiesta sentir se insegura en distintos ámbitos de la vida cotidiana. ¿Cómo garantizar la seguridad, cumplir con la normativa y a su vez, cuidar el presupuesto?
Cuando se analizan estos factores en conjunto, aparece con claridad que el margen de acción no suele estar en reducir servicios esenciales, sino en cómo se gestiona la información disponible para decidir. Y allí emerge un problema estructural del sector: la fragmentación.
En muchas copropiedades, la información se encuentra distribuida en múltiples sistemas y soportes. Un canal para la comunicación, otro para el control de accesos, otro para la administración, registros que no siempre dialogan entre sí. Esta fragmentación no solo dificulta tener una visión integral, sino que también introduce costos adicionales y riesgos operativos.
En el control de accesos, por ejemplo, los esquemas tradicionales presentan limitaciones conocidas. La dependencia de dispositivos físicos, la falta de registros confiables o la ausencia de trazabilidad, dificultan la reconstrucción de eventos y la supervisión de procesos sensibles. Algo similar ocurre cuando se utilizan canales informales de mensajería, donde la información queda expuesta y sin un historial claro.
La incorporación de tecnología en estos procesos, se vuelve relevante cuando permite centralizar datos y construir registros digitales verificables. Contar con historiales automáticos de ingresos y autorizaciones, no cambia por sí solo las decisiones, pero sí modifica la calidad de la información con la que se las analiza. Durante nuestra última charla sobre seguridad y ahorro en la propiedad horizontal, el foco estuvo puesto precisamente en este punto: la necesidad de contar con datos consolidados para entender cómo se compone el presupuesto y qué variables lo impactan. En un contexto de costos crecientes, la información deja de ser un complemento y pasa a ser un insumo central.
La digitalización de ciertos procesos operativos también tiene efectos en la experiencia cotidiana. Sistemas que integran comunicación, control y registro permiten reducir retrabajos, minimizar errores y aportar mayor claridad, tanto a la administración como a los residentes. El ahorro, en estos casos, aparece como una consecuencia de una operación más ordenada y previsible. Otro aspecto relevante es la relación con los copropietarios. La posibilidad de acceder a información clara y trazable, facilita la explicación del presupuesto y reduce zonas grises que suelen generar conflictos. La transparencia se apoya entonces en datos concretos, más que en interpretaciones parciales.
La propiedad horizontal enfrenta hoy un desafío que combina variables económicas, sociales y operativas. Entender ese contexto, reconocer las restricciones existentes y analizar cómo la tecnología puede aportar información más integrada, resulta clave para sostener la gestión en el tiempo. En ese sentido, espacios de reflexión y difusión como los que impulsa PRHOPIO cumplen un rol relevante al promover una conversación informada sobre los desafíos reales del sector y al contribuir a una mirada más profunda sobre la gestión de la propiedad horizontal. El 2026 nos exige sensibilizarnos con el panorama completo y tomar decisiones basadas en datos actualizados. total.