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12 OPINIÓN www.prhopio.com • Bogotá, Colombia, Agosto 2026
¿La seguridad de mi conjunto
Viene de P-1
residencial depende de la inseguridad
de mis datos personales?
Situaciones como esta reflejan expresa e informada. Además, La pregunta es si siempre nos
Alejandro una realidad cada vez más fre- cuando una persona no desea detenemos a pensar quién alma-
Linares cuente en nuestros conjuntos suministrar estos datos, debe cena esos datos, durante cuánto
Camberos residenciales. Buscando mayor existir una alternativa segura para tiempo se conservan o qué ocu-
Gerente seguridad, hemos incorporado acceder al conjunto residencial. rre si llegan a manos equivoca-
Canal Trece herramientas que hace pocos das.
años parecían sacadas de una Más allá del aspecto normativo,
película de ciencia ficción. Hue- que resulta fundamental, este lla- Desde mi experiencia liderando
llas dactilares, reconocimiento mado nos invita a reflexionar so- una organización que enfrenta
ace poco observé facial, códigos QR y aplicaciones bre algo más profundo: nos he- permanentemente procesos de
una escena que móviles, ahora hacen parte de la mos acostumbrado a compartir transformación digital, he apren-
seguramente vida cotidiana de muchas comu- información personal con enor- dido que no toda decisión tecno-
Hmuchos han vivido. nidades. me facilidad. Entregamos nuestra lógica debe tomarse únicamente
Un visitante llega a un conjunto ubicación para usar aplicaciones, porque existe la posibilidad de
La tecnología aporta benefi- nuestros hábitos para recibir re- hacerlo. Existe una diferencia im-
residencial, se para frente a una
cios evidentes. Facilita procesos, comendaciones y nuestra imagen portante entre “puedo hacerlo” y
cámara y espera que el sistema
mejora controles y puede forta- para desbloquear dispositivos o “debo hacerlo”.
de reconocimiento facial haga
lecer la seguridad. Sin embargo, ingresar a determinados lugares.
su trabajo. La cámara le pide
también nos plantea preguntas Que una tecnología permita
mirar al frente, luego levantar
importantes sobre la información identificar a una persona por su
un poco la cabeza y finalmente
que estamos entregando a cam- rostro, no significa automática-
quitarse las gafas. Después de
bio de esa comodidad. mente que sea necesario utili-
varios intentos, el resultado
zarla en todos los escenarios.
aparece en pantalla: “usuario no
Recientemente, la Super- Que una organización pue-
identificado”.
intendencia de Industria da recopilar determinada
y Comercio recordó que información, tampoco sig-
los datos biométricos, nifica que deba hacerlo.
Lo curioso es que el vigilante como las huellas dactila-
sí sabía quién era, el residente lo res, el iris o el reconoci- Los conjuntos residen-
estaba esperando y hasta algu- miento facial, son datos ciales son una pequeña
nos vecinos parecían reconocer- personales sensibles. Por representación de la socie-
lo. La única que tenía dudas era esta razón, su tratamiento dad. Allí aparecen las mis-
la tecnología. requiere autorización previa, mas preguntas que enfren-
tan las empresas, las entidades
públicas y las organizaciones pri-
vadas: ¿qué información es real-
mente necesaria?, ¿quién la cus-
todia?, ¿para qué se utiliza?, ¿qué
alternativas existen para quienes
no están de acuerdo?
La seguridad seguirá siendo
una prioridad para todos. Pero la
confianza también se construye
respetando la privacidad de las
personas y garantizando que la
tecnología esté al servicio de la
comunidad, y no al contrario.
Al final, el verdadero reto no
consiste en que las máquinas
aprendan a reconocernos me-
jor. El reto está en que nosotros
aprendamos a decidir qué infor-
mación vale la pena compartir
y cuál preferimos conservar en
nuestra esfera personal.
¿Usted estaría dispuesto a en-
tregar sus datos biométricos
para ingresar más rápido a su
conjunto residencial o conside-
ra que la comodidad no debería
implicar renunciar a parte de su
privacidad?

