Un 6 de junio de 2022 empaqué una maleta de mano, 200 mil pesos y todas mis dudas y me fui de Bogotá a Medellín, sin saber siquiera dónde iba a vivir. Llegaba a Somos, como coordinadora de implementación, sin ser experta en el tema, con mi fuerte puesto en infraestructura de telecomunicaciones y una startup por descubrir. Lo que vino después fue abrirme paso a punta de aprender y de iterar todos los días.
Y eso hicimos. Empezamos un piloto con solo 4 personas, para desplegar nosotros mismos los edificios: nosotros mismos, en campo, resolviendo sobre la marcha. De ahí nació nuestra primera cuadrilla de despliegue. Con el tiempo dejé de ser la coordinadora de implementación, para convertirme en la coordinadora de despliegue en Medellín y esa cuadrilla, la primera, se multiplicó hasta llegar a 15 cuadrillas en 2024.
Al equipo de despliegue se sumaron cerca de 60 personas encargadas de construir, literalmente con sus manos, la red de Somos Internet, más otras 15 del equipo de viabilidad. Ahí entendí que Somos estaba creciendo a pasos agigantados y que yo estaba creciendo con ella. De esos años en Medellín, me llevo un aprendizaje que marcó todo lo que vino después: liderar no es sentarse en una oficina a esperar resultados, sin respaldar al equipo. Mi semana en Medellín se extendía de sábado a sábado, acompañando a los chicos, conociéndolos, construyendo una relación real con cada uno.
Era Somos, eran ellos y era yo, construyendo un mismo proceso, cumpliendo las mismas metas. Después de ese crecimiento llegó el momento de volver a Bogotá. Hace poco más de dos años nos estábamos mudando de ciudad, para iniciar la operación aquí y lo hicimos sin un solo técnico contratado. Detrás de varios procesos —muchos de ellos también liderados por mujeres— llegó Carolina Ayala, la primera técnica de despliegue en Bogotá.
Con el apoyo de Katherin Joven, vicepresidenta de Personas, empezamos el proceso de contratación, que nos permitió pasar de tener una sola cuadrilla de despliegue a ocho, mientras yo pasaba de coordinadora a Head de Despliegue y Viabilidad en Bogotá. Katherin lo resume con una idea que hoy guía, cómo pensamos el liderazgo en Somos: “El liderazgo femenino que yo promuevo, es uno que combina la ambición con propósito, la exigencia con la empatía y los resultados con humanidad”.
Carolina empezó como auxiliar y hoy lidera equipos donde la mayoría son hombres. Lo cuenta sin rodeos: “Más de una vez sentí que compañeros o directivas, dudaban de que pudiera hacer determinada labor, simplemente por ser mujer. Pero pude demostrar con mi trabajo que ser mujer no es un impedimento”.
también de los retos que parecen pequeños, hasta que se viven todos los días: desde encontrar dónde ir al baño en campo, hasta no permitirse estar enferma por miedo a que la vean como débil, en un entorno donde casi todos son hombres. Pero el verdadero punto de quiebre llegó en septiembre de 2025, cuando me presentaron las metas de homes passed para 2026. No les voy a mentir: sentí frío.
Lo que nos pedían era más de lo que habíamos logrado en Medellín en dos años completos. Teníamos que llegar a 200 mil HP en Bogotá y pasar de 2 a 36 cuadrillas. Debíamos construir una operación sólida que, al crecer tan rápido, no dejara de lado los buenos resultados; que creciéramos, pero de forma controlada. A esa noticia se le sumó otra: la confianza que Somos depositó en mí, para pasar de ser Head de Despliegue a ser City Ops Lead Bogotá. Ya no solo tendría bajo mi cargo al equipo de despliegue, sino también site survey, instalaciones en campo, soporte al cliente y torre de control.
Y con ese crecimiento vino el más grande que he vivido en un solo año: pasamos de un equipo de 8 personas a uno de 410. Hoy, mes tras mes, seguimos cumpliendo esas metas. Ha sido un trabajo de equipo enorme y me siento profundamente afortunada de tener a mi lado a compañeras como Carolina, Angie y Katherin. Angie lo resume así: “Ser una mujer líder no significa tener que adoptar una forma diferente de liderar, para ser escuchada. Significa encontrar nuestra propia manera de hacerlo, siendo firmes cuando la situación lo requiere, pero también cercanas, empáticas y conscientes de que detrás de cada resultado hay personas”.
A veces me preguntan cómo logramos construir, sostener y seguir haciendo crecer un equipo tan robusto, en un sector tan técnico como el de las telecomunicaciones y mi respuesta honesta es que todavía no sé exactamente cómo lo hacemos. Lo que sí sé es que no lo hago sola. Las mujeres somos fuertes, perseverantes, estrategas. No es fácil: hay momentos en los que hay que hacer una pausa, respirar, tomarse un tinto y seguir. Pero seguimos.
Un contexto que le da peso a esta historia
Lo que hemos construido en Somos, no es la norma en el sector. El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, MinTIC, ha documentado que la participación femenina en las TIC en Colombia, cae de forma marcada en los perfiles operativos, técnicos y de infraestructura de red física, frente a los roles comerciales o administrativos.
El DANE, a través de la Gran Encuesta Integrada de Hogares -GEIH-, reporta cifras similarmente bajas, para la ocupación femenina en puestos de instalación, reparación y mantenimiento de redes de telecomunicaciones en campo, un terreno donde tradicionalmente ha habido muy pocas mujeres. Por eso, cuando en Somos hablamos de una mujer liderando 410 personas en despliegue, instalación, soporte y torre de control, en Bogotá no hablamos solo de una historia personal. Hablamos de un equipo que, sin proponérselo como bandera, está corriendo el límite de lo que se espera de las mujeres en este sector.
Si algo quisiera decirle a una compañera nueva que está llegando a Somos, es esto: no esperes a sentirte completamente preparada, para creer que puedes asumir el reto. Pregunta, aprende, equivócate si toca. Empápate de la cultura de esta compañía, donde cada quien va a su propio ritmo, pero todos construyen juntos. Y recuerda que cada experiencia difícil, incluso las que en su momento parecen un obstáculo, se convierte después en la base desde la cual vas a liderar. Las mujeres de Somos, no estamos pidiendo permiso para ocupar estos espacios. Los estamos construyendo, un día de campo, una decisión y una conexión genuina a la vez.